16.2.23

Del gozo y lo otro

"Gozar
es tan parecido al amor (y más barato)
Gozar
es tan diferente al dolor."

 "Fanky" de Charly García




Nos conocimos como por casualidad, o algo así, ella me buscó a mí y yo automáticamente pensé que se trataba de una apuesta o de algún mal chiste. Ella era joven y hermosa, de una belleza que rozaba el absurdo, y yo... bueno, yo... yo simplemente era. Lo nuestro fue algo repentino, inesperado, impensado, yo no buscaba a nadie, estaba solo, abandonado, sencillamente existiendo; y ella apareció. Casi por coincidencia, por cosas de la vida, todo se daba a pedir de boca, apareció un lazo invisible que nos unía aunque quisiéramos separarnos, lo podíamos sentir los dos.
Cierto día, el viento (astuto y tramposo como es) hizo que llegara a sus oídos las palabras "destino" y "magia", eso que es cosas de hadas y ogros, adivinación y pitonisas, pero también de cuentos fabulosos; la coincidencia, los cuerpos y el tiempo hicieron el resto. Entre nosotros había una emoción nueva, intensa, placentera, nos gustábamos mucho y la verdad era que también nos gustaba eso que sentíamos. En otras palabras, había gozo... y si no era amor, se parecía bastante... si no era felicidad, se acercaba mucho.
A un paso del gozo (y a la vez, opuestos al mismo) se encuentran el disgusto, el desagrado y, en ocasiones, el mismísimo dolor. La distancia (y los tiempos distintos) trajo el disgusto; la in-coincidencia (aun luego de tanta coincidencia) trajo el desagrado; y la desilusión (el fin de la ilusión, de la magia) trajo el dolor. Como si dos personajes de una misma historia, concebidos el uno para el otro, fueran colocados -caprichosamente- en páginas distintas de un mismo libro. Destinados a buscarse, destinados a encontrarse, mas no a estar juntos.
De lo dicho quedaron los escombros: Un proyecto de café (o café proyectado) que jamás pudo ser. Sexo salvaje y violento (tan distinto al amor) que sólo es realidad en dos o tres sueños. Un lugar en el mundo, que fue de los dos y hoy no es de ninguno. Ese aroma a poco, a algo inconcluso, a señal de retorno, a que esto no es todo... Pero al final del día, ¿quién nos quita lo gozado?

Un dibujo irreverente, un poema imposible, una entrada incorregible.

Si la magia se manchó
con un café que no fue,
no era magia, mi amor,
ni tampoco fue el café.

Nosotros

I

Nos conocimos por capricho,

nos mensajeamos por respeto,

y como guiados por el destino

nos desvestimos en secreto.

II

Que dos versos no eran nada,

que insinuarnos no era lo nuestro,

que yo me moría por tus nalgas,

que tus ganas me querían dentro.

III

“No me importa dónde acabas,

con verte llegar yo sólo sueño”,

vos sonrojada me confesabas

que era un antojo de Morfeo.

IV

Tus dedos rozaban tus labios,

tus manos no pedían silencio,

tus ojos no decían “te amo”,

pero tu boca me soltaba un beso.

V

Tu quejido quebraba el silencio,

la piel se erizaba ante tal osadía,

dos falanges se volvían recuerdo,

brillaba el placer que se escurría.

VI

Eran tuyos todos mis desvelos,

te veneraban todos mis ratones,

no había cielos, no había infiernos,

fuego de libidinosas pasiones.

VII

Y era de ti mi camisa blanca,

era de ti desnudarte al espejo,

que era de ti caminar en patas

pisoteando algunos deseos.

VIII

Era de ti enredarte en la cama,

era de ti mostrar tus antojos,

era de ti planear un mañana,

lazo inescindible entre nosotros.

IX

Dueña del tiempo y del placer,

de cada pausa, de cada foto,

de los oniros que viste arder,

de la existencia de este ogro.

X

Y ahora que ya no te tengo,

no te quiero, pero te añoro;

tu recuerdo desata un incendio,

nombrarte me llena de odio.

XI

Sin embargo, en mí memoria,

está pendiente lo que no fuimos,

una página en nuestra historia,

el borrador que no escribimos.

XII

Que soñamos un café bajo el tejado

en algún pueblo de montaña,

sentir la brisa de aroma serrano

y revivir de placer en cada mañana.


Besos calentitos en la comisura de los labios y abrazos prolongados que confundan los latidos.

NACHO

30.12.22

Soledad

"If you belive in the power of magic
It's all a fantasy
So if you need to belive in someone
Just pretend it's me
It ain't enough that we meet as strangers
I can't set you free
So will you turn your back forever
On what you mean to me?
Don't answer me, don't break the silence
Don't let me win
Don't answer me, stay on your island
Don't let me in"

 "Don't answer me" de The Alan Parsons Project



Hay quienes aman estar solos, encuentran paz en sí mismos, saben estar solos o, incluso, buscan estar solos (consciente o inconscientemente). Para otros, la soledad les es indiferente, la propia y la ajena, pues saben estar solos si les toca. Y finalmente están quienes tienen pánico a estar solos o son incapaces de estar solos, los que huyen de la soledad. Yo desconfío de este último grupo de personas, gente que no se atreve a romper una relación por miedo a no saber construir una nueva; se vuelven conformistas, se autoconvencen de que es lo que les toca, de que no queda otra, de que la felicidad y el amor son cosas de cuentos de hadas.
Pienso que el amor es caprichoso y no conoce de tiempos, por eso no llega ni temprano ni tarde, por eso no se sabe apurar. La soledad, en cambio, invita a quienes le huyen a mirar el reloj (sin respetar los tiempos del otro, tal vez), y les infunde el temor a quedarse solos, apuntándoles a la cabeza con ese revolver de tambor de 12 balas. Así, algunos sostienen que deben casarse antes de los 30, tener 3 hijos antes de los 36, ser abuelos después de los 55 años y morir después de los 80; por lo que no buscan una pareja, sino un socio que se adapte a su agenda, y si no logran "atar" a la persona que aman, si no logran convertir en ese socio al ser amado, buscan a cualquier otro que se acomode a su plan, el primero que se deje "atar". Estos individuos son quienes viven apurados, convencidos de que dos o tres agujas pesan más que el amor, es como si tuvieran un proyecto preprogramado o una suerte de lista de quehaceres para ir tachando, quizás literalmente piensan: "busco a cualquiera que me dé el sí, ¡pero ya!". Un buen día, se levantan a la mañana, se miran al espejo y no se reconocen, "esta no era la vida que se suponía que tenía que tener, este no era el plan, esa persona no soy yo"... Entonces aparece como única opción la de cambiar a la persona que está del otro lado del espejo: cirugías, tintura, maquillaje, casa, auto (el fondo también cuenta en la foto), lo que sea que haga falta. Esas personas, en unos años, tendrán a su lado a su bendito socio (y quizás a la amante que no sale en la postal), una versión plástica de sí, algunos hijos (fácil es caer en la cuenta de que si le tenés miedo a la soledad, siempre se puede tener uno o dos hijos para que la soledad no te encuentre), un amor colgado en el WhatsApp placar y la insatisfacción de haber cumplido con una lista que no tiene los ingredientes ni la receta de la felicidad; con el tiempo habrán vivido una vida vacía en una foto completa, soportando falsamente la careta, la fachada, la ficción, que ellos mismos construyeron.
¿Puede un calendario o un reloj decirte a qué edad te vas a enamorar? ¿Puede un almanaque decirte cuándo tener hijos o cuándo unirte en matrimonio? ¿Tienen antiguos mandatos sociales o los apuros del tiempo algo que ver con el amor o con la felicidad?
Ella supo acercarse y alejarse como el sol a la tierra; ella solía decir que la magia se perdía y (cada tanto) que el universo le decía que debíamos estar juntos; ella me dio la espalda y me dejó sin importar lo que yo sentía, y luego volvía, pidiendo perdón; ella decía quererse y aceptarse, y cambiaba por completo como si asco a sí misma se tuviera; ella buscó otro horizonte, pero (de tanto en tanto) me hace saber que aún extraña el nuestro, el horizonte que solíamos ver juntos. Jekill y Hyde, el yin y el yang, un ángel y un demonio, la panacea y la caja de Pandora... todo al mismo tiempo.
¿Y yo? Yo la amaba, pero hay cosas que no se perdonan; yo la amaba, pero hoy no la reconozco; yo la amaba, pero entendí que no es quien dijo que era; yo la amaba, pero definitivamente a ella le importó muy poco.

El dibujo grita su nombre, el poema es un capricho.

Hoy sola, Soledad, sé que piensa en mí.
Hoy sola, Soledad, quiere saber si la lloro.
Por favor, Soledad, no vuelvas a escribir.
Por favor, Soledad, ya déjame estar solo.

Sola

I

Sola Soledad se acuesta con el pasado,

lozano souvenir descansa sobre su pecho,

llora amargamente por lo que ha dejado

mira a su lado, un intruso en su lecho.

II

Ella en sus noches, se sabe, no duerme,

y de las horas que tiene le sobran la mitad,

ya ella no sueña, los sueños le duelen,

los ogros que vuelven comienza a extrañar.

III

Sola Soledad cambia rutina por deseo,

le busca piecitos a un amor que no quiere,

loca elige matar a la mujer del espejo,

si no conoce el rostro que la mira de frente.

IV

Ella en su tiempo no te admite la espera,

pisotea relojes con sus tacones de acero,

ella habla de amor cuando tan solo juega

mientras incendia poemas en un basurero.

V

Sola Soledad a los hombres los condena

si, temerarios, de ella tal vez se enamoran;

con el frío de Moscú se juega una ruleta,

caen corazones con disparo a quemarropa.

VI

Ella se viste de sombras y tantea su cuerpo,

lo que los ojos no ven las yemas adivinan,

ella siente en presente, fantasea en pretérito,

anhelando el futuro al que ella hizo utopía.

VII

Sola Soledad imagina lenguas de fuego,

flota en la humedad de la piel que le quema,

trata de adivinar si aquella luna en el cielo

puede aún escuchar lo que en voz baja desea.

VIII

Ella en alguna pared cuelga dos o tres versos,

habla de Klimt, de Monet y de Diego Rivera,

ella pinta con palabras, se mancha los dedos,

y se vende en disfraces de alguna quimera.

IX

Sola Soledad contempla la hora con hastío

y dibuja calendarios para ver lo que pierde.

Sola Soledad finge llenar su espacio vacío

con un aro de metal y algún alma inocente.

X

Sola Soledad camina en su escenario,

ella no quiere actuar, sólo quiere su boda,

sola Soledad quiso el cuento imaginario

y termina llorando en su vals ella sola.


Solitarios besos y abrazos varios.

NACHO


29.8.22

Una de fantasmas

"Me sigue rodeando
la sombra de ti
y siguen rodando por ahí
todas las palabras que dijimos"

 "Sombra de ti" de Shakira



Los fantasmas son esas imágenes irreales (dicen) o esas ideas creadas por la imaginación de unas figuras normalmente incorpóreas que uno dice ver (o sentir), quizás de una persona que ya no está con nosotros, que quizás quedó impresa (grabada o tatuada) en nuestra memoria, y cuyo recuerdo nos asecha o nos atormenta. Tal vez, algunos recuerdos se vuelven tan importantes para nosotros que los convertimos en fantasmas.
Hay en mi memoria proyectos que otrora llenaron mi alma, que me invadían de felicidad (o de algo muy parecido) y que en ese entonces me parecieron tan cercanos, tan posibles, tan alcanzables, como si casi los pudiera tocar, aunque inmateriales fueran. Proyectos que creí que compartía con alguien, que quería compartir con ella, que, según recuerdo, no eran sólo míos. Hay en mi memoria una imagen formada de esa persona a la que creía conocer, en la que confié, a la que le hice un lugar en mi corazón... y de la que hoy a penas puedo distinguir una borrosa silueta. Aún no decido si fui víctima de su engaño o de mi estupidez, o si el daño causado me despertó de algún tipo de sueño (como si fuera un pellizco), pero hoy ya no veo a esa mujer irresistible que se paseaba por mis sueños, noche tras noche, creando fantasías, criando ilusiones, cebando sensaciones como si de un súcubo se tratara; hoy simplemente no me causa nada. Su recuerdo ha muerto en eso, un recuerdo, historia de algo que pudo ser mejor de lo que en realidad fue, y nada más.
Entonces queda, acaso, la inquieta pregunta girando en mi cabeza: Mi recuerdo, la imagen que ella se formó de mí en su cabeza, ¿se habrá convertido en fantasma?... ¿Seré el fantasma que la atormenta?
¿A quién asecha tu fantasma, querido lector?

Habrá un poema malogrado,
algún dibujo fantaseado
y otro saludo acartonado,
pues es el día del abogado.


Fantasmas

I

Condenado en la razón del tiempo que no vuelve,

en el peso aplastante de ver la cara de la verdad,

en revivir un adiós que por dentro aún me duele,

para morir en la ficción a la que llaman realidad.

II

Sobrevivo al mensaje que este idiota relee,

sobrevivo al recuerdo de aquel pasado mejor,

sobrevivo a los días que te llevaste para siempre,

y a tu intento de fingir que nada de esto pasó.

III

Sé que ofreces disculpas por hacer lo que hiciste,

sé que lamentas el daño que tu ausencia causó,

sé que no eres feliz, que nada es como creíste,

que mi recuerdo aún te acosa, que jamás te dejó.

IV

Ahora buscas los poemas que besaban tu alma,

las flores sin motivos que golpeaban tu puerta,

los dibujos atrevidos, esas fotos que mojaban

y esa voz que te erizaba rozándote a ciegas.

V

Mas de pie, desde lejos, ya no se oye el deseo,

presente el futuro no fue mejor que el pasado,

y le pides al tiempo que te regale algún cielo

cuando en el suelo el amor no te ha perdonado.

VI

Ya tu ave en suspiro, hoy se posa en mis manos,

va pidiendo el alivio mientras exhibe las heridas

se esconde en su dolor detrás de un dulce canto,

lo que no puedo devolverle le llega en su venida.

VII

Es que el capricho del viento se lleva impiadoso

las cursis señales que nos mostraba el destino,

unas palabras de amor, el corazón de este tonto,

y los retratos de la pasión que nos permitimos.

VIII

Te rodean los fantasmas de indelebles recuerdos,

y la brisa de los bosques repite nuestros nombres.

Si en la sombra me buscas, no soy yo el que pierdo,

si me encuentro distante no me pidas que te toque.

IX

Tus trasgos no me siguen, no me ronda tu noticia,

extraños nos convertiste, nos volviste un engorro,

la piel que arrancaste, promesas hechas cenizas,

difusa tu imagen me vuelve en horrible contorno.

X

Sé que un espectro te cuenta que aún estoy solo,

sé que en sueños me besas y tu cuerpo me apropio,

sé que te sientes sola, aunque duermas con otro,

que en silencio me piensas, que tu olvido no tomo.

XI

Flotando en el aire busco un café en el invierno,

otra mujer que me ame, un "conmigo te quiero",

de las montañas su paisaje, un "te amo" sincero,

cuando los leños se apaguen, un abrigo de besos.


Espectrales besos y abrazos varios.

NACHO


11.8.22

Piel

"Por poder puede ser
que este amor sin medida
se nos quede a vivir en la piel
para toda la vida."

 "En la memoria de la piel" de Rosana



Pienso que la mayoría de nosotros vemos la vida, el día a día, el inevitable paso del tiempo, en blanco y negro. No por la ausencia de color, claramente, sino porque en realidad nos la pasamos identificando héroes de villanos, el bien del mal, juzgando lo bueno de lo malo. Claro, en esta monocromática visión del mundo nos sorprende encontrar a alguien a quien etiquetamos de "malo" teniendo un buen gesto, y viceversa. Pero es que en realidad no hay héroes 100% héroes ni villanos 100% villanos, así, no todo lo vivido con una determinada persona es totalmente bueno ni totalmente malo. Tengo una noticia: hay muchos grises, mi querido lector.

Siguiendo esta idea, debo decir algo un poco más difícil de entender, y es que no existen heridas totalmente malas, ni es tan malo el dolor. Hace un tiempo, en este mismo espacio virtual, escribía que el dolor es la prueba más rápida de que estamos vivos, que de las heridas se aprende y que el sufrimiento -a veces- nos fortalece. Además, es posible que haya placer en ciertos dolores, es posible que haya heridas guardando muy gratos recuerdos.

Ya en este tema, quiero decir que me gusta la palabra "cicatriz", que me gusta decir que es un parche de piel permanente que se forna sobre una herida, como si nuestra propia piel superara un mal momento y siguiera adelante, porque es justamente eso, una forma que tiene el cuerpo de curarse después de un desgarro, de un corte, raspón, etcétera. Podríamos decir que es la memoria de la piel, medallas que demuestran que hemos sufrido y que salimos victoriosos, que crecimos, que somos más fuertes y mejores; o bien, son recuerdos de algún instante, un momento, un pedacito de nuestra historia que hasta podría ser placentero (omito explicar más para conservar un erótico misterio).

Personalmente, hay heridas que extraño, cicatrices que me traen gratos recuerdos, marcas que quedaron en mi piel como fotos en algún viejo álbum. De tanto en tanto, me gusta repasar o revivir viejos momentos con ella, momentos que quedan en el recuerdo y, por supuesto, en la memoria de la piel.

"En la memoria de la piel, te extraño
donde no te pueda ver, te extraño
con el sol en la mirada
con las luces apagadas
cuando no te puedo ver, amor
"

"En la memoria de la piel, te extraño
del derecho y del revés no sabes bien cuánto te extraño
en el corazón del alma
donde todo se desarma
cuando no te puedo ver
te extraño
"
En la memoria de la piel (Rosana)

Hoy les dejo un poema guardado que robé de mi memoria, unos amigos me dijeron hace poco que yo registro todo, que recuerdo hasta los detalles, y algo de razón quizás les asiste. Vaya también un dibujo sin rostros, de cuerpos desconocidos, de pieles sin nombres, de anónimos indistintos.... O quizás no tanto... pues "por poder puede ser". 


Piel

I

En las colinas que dibujan mis brazos

que cubren tu hermoso cuerpo,

contemplo en agonía el ocaso,

descubro el perfume en tu pelo.

II

Persigo espejos en todas tus curvas,

siento el calor de los cuerpos en nudo,

recorren mis dedos -en caricias- tus rutas,

mientras disfruto el paisaje en tus muslos.

III

Mi pecho en tu espalda, mi boca en tu oreja,

palabras y muecas que pierden sentido,

tu cuerpo de hada, mis manos de bestia,

corazón que acelera en el camino prohibido.

IV

El veneno más dulce nos moja los labios,

las heridas impunes nos causan estragos,

los besos al cuello, está el aire enviciado,

la espalda me sangra el amor en zarpazos.

V

Un fuego que no quema, un dolor deseado,

una boca ruega la humedad que la embriaga,

tu sabor adictivo, divino impulso mundano,

los sonidos de pecados que el agua no lava.

VI

Tatuajes violentos que inconsciente dibujas,

promesas vacías detrás en etéreos gemidos,

una luz que se mece, sombras que se empujan,

susurros que respiran un escándalo en gritos.

VII

Ojos se entrecierran, las paredes murmuran,

una lengua que deshace a su paso tejidos,

el techo se desploma, las telas nos ocultan,

disparos que se oyen y son nuestros latidos.

VIII

El aire se me escapa, siento que me sofocas,

alguien pide que pare y da todo lo mismo,

las ventanas quebradas, el espejo con gotas,

tu rostro que se empaña, siento tu escalofrío.

IX

De todo lo que acaba nos volvemos testigos,

no quedan inocentes debajo de la cama,

y al calor de los brazos, que afuera hace frío,

le quitamos el manto a una nueva mañana.

X

Desnudas las almas algo queda en recuerdos,

me dices que el futuro cambia mal por bien,

pero que algunas huellas sobreviven al tiempo

y se vuelven historias que nos graban la piel.


Besos y abrazos varios (mientras no queden marcas).

NACHO

P.D.: Las marcas se piden por privado 😏.

6.8.22

Apodos

"They call me hell
They call me Stacey
They call me Her
They call me Jane
That's not my name"

 "That's Not My Name" de The Ting Tings





Debo decir que nunca me quedó ningún apodo, simplemente me llaman "Nacho". Sí, tengo la sensación de que tengo el "síndrome del oso de peluche", las mujeres (al poco de conocerme) me llaman "Nachito", como si causara ternura... No me lo explico, soy una bestia, grande hasta en la voz, incluso es más probable que cause miedo; mas cuando me conocen se ve que inspiro ternura.

Los apodos en la pareja me encantan, me parece que reafirman la confianza, indican salud emocional. Los apodos indican que hay una lenguaje privado, como un chiste interno, como una íntima forma de comunicarse. Es como crear un mundo paralelo para los dos. Quien lo vive, supongo, me entiende. Además, un buen apodo sirve para "leer la mente del otro"... es broma... pero sirve para poder entender un poco más al otro. Por ejemplo, de buenas a primeras notás que no te llamó por tu apodo... se te dispara la alarma y entonces hay dos o tres posibilidades, a saber: 1) Están en una situación formal, una reunión, y por eso no usó el apodo; 2) Está enojada/o por algo, esto es más complicado, pero no lo peor; 3) Se está enfriando la pareja, dejó de sentir aquel impulso amoroso que la/o hizo llamarte de manera cariñosa, definitivamente es lo peor.

A ella solía llamarla "muñeca", porque su belleza era increíble, extraordinaria, fue lo que nació al verla. Ella, por su parte, me cambiaba de apodos y finalmente me terminó llamando simplemente "Ignacio"... ni siquiera "Nachito". Detalle o no, ahora veo que quizás significaba algo... Quizás la falta de cariño hizo que no hubiera un "apodo cariñoso". Supongo que es algo que sucede sin que puedas notarlo, un día te amaneces entre sus piernas y sientes que ese amor que otrora iluminaba tu mundo se había convertido en una foto desgastada y borrosa, un tanto diluida, de lo que alguna vez brilló. "La magia ya no está", me decían sus ojos. Finalmente el sol te sorprende para mostrarte que estás solo arrastrando una piedra cada vez más grande por una pendiente cada vez más empinada. ¿Cómo se sostiene solo una relación? Piensas en todas las tormentas en las que tocó remar en solitario, en lo injustos que fueron los dados contigo, piensas en los sacrificios, piensas en lo cedido, y quizás hasta te preguntas si eso es amor. Creo que existe un punto en donde la persona que amas, tu aliada en esa misión que encararon juntos, comienza a herirte, comienza a ser cada vez más fría, y -de nuevo- te preguntas si eso es amor. Un amigo me dijo: "El amor no tiene que ser tan complicado"... Creo que tiene razón.

"Mueres siendo un héroe o vives lo suficiente para convertirte en un villano" - Bruce Wayne (Christian Bale)

Un poema raro, un dibujo con pocos años y las dos caras en alguien, como las de quien amó. 


Niña

I

Atado a tus piernas, me libera Febo,

mi día termina en el desayuno,

decir “adiós” es darme por muerto,

hablar de lo otro es inoportuno.

II

El silencio y el tiempo se vuelven distancia,

no siento el cuerpo, las cuerdas son nudos,

me alejas de vos, ¿oyes mis plegarias?,

intento decirte que destruyes mi mundo.

III

Niña no entiendes ni de lo que hablo,

se te escapa el mañana por entre los dedos,

para ti es un juego, ver girar los dados,

para mí es llegar a donde realmente quiero.

IV

Mi caja vacía, mi cabeza en muletas,

palabras que arrastro y pierdo en el duelo,

ojos sin sueños, mis manos que tiemblan,

un cuadro que dice que todavía te quiero.

V

Un cofre escondido sin ningún tesoro,

entierro sin olvido es recuerdo en piedra;

y ya ves aquí sigo, sin amor, roto y solo,

deseando que tu nombre desapareciera.

VI

Niña no entiendes ni de lo que hablo,

se te escapa el mañana por entre los dedos,

quieres ser feliz cumpliendo tus listados,

mandados que otros para ti escribieron.

VII

Sigues los pasos de un amargo camino,

cumplir no es vida ni late el dinero,

el reloj no te empuja ni pide permiso,

y aquí siempre pierde el que llega primero.

VIII

Fui tu presa más fácil, yo mordí el anzuelo,

sabes que te creí y me pagaste muy mal.

Me sacaste de tus redes, me tiraste al suelo,

y ahora no quieres que yo vuelva a mar.

IX

Niña no entiendes ni de lo que hablo,

se te escapa el mañana por entre los dedos,

vives de seducir, con las personas jugando,

y de a poco te crees tus propios camelos.

X

“Muñeca” te decía y muy bien lo recuerdo,

ese mote en detalles a ti te describía:

hermosa, angelical, salida de un sueño,

mas por dentro, en tu pecho, estabas vacía.

XI

Ahogado en mis penas me llora la luna,

destruiste todo y me junto a pedazos,

si me ves, por piedad, tan sólo continúa,

y si me lees, que sepas, no te he perdonado.

XII

Niña no entiendes ni de lo que hablo,

se te escapa el mañana por entre los dedos,

te vas y te vienes, me estás lastimando,

capricho de mil caras, alimentas mis miedos.


Besos y abrazos varios, mientras los astros no nos vean.

NACHO